Para realizar cajas de embalaje, se utilizan diferentes tableros de madera según el peso soportado y la necesidad de apilamiento de cajas.

Tablero de contrachapado de pino.

Este tipo de tablero tiene grosores desde 3 hasta los 36 mm, para realizar cajas de embalaje, se suele utilizar en grosores de 9, 12, 15 y 21 mm.
El proceso de elaboración, se corta realizando una hoja de chapa, que se procesa en una estufa para madera, se parchea o arregla en sus eventuales imperfecciones y, finalmente, se pega a presión y a una temperatura de 140 °C, formando así el tablero de contrachapado. Estos tableros se pueden cortar, parchear, pulir, etc., según el uso que se le vaya a dar. Es un tipo de material totalmente inodoro.

La densidad media de este tipo de tablero está en torno a los 575 Kg/m3.

Tablero de OSB (Oriented Strand Board).

Este tipo de tableros constituye una evolución de los tableros de contrachapado, en este caso en lugar de unir varias láminas de madera, se unen varias capas formadas por virutas o astillas de madera, orientadas en una misma dirección.
Al igual que en el contrachapado, cada capa sigue una orientación perpendicular a la capa anterior, de tal manera que se consigue un material con un comportamiento más homogéneo ante las dilataciones o los esfuerzos en distintas direcciones.

Los grosores de tableros más utilizado para la fabricación de embalajes es de 9, 12 y 15mm y su densidad aproximada es de 600Kg/m3.

Tablero de Aglomerado.

Se obtiene a partir de maderas de procedencia diferente, troncos, virutas o serrín. Se fabrican de diferentes tipos en función del tamaño de sus partículas, de su distribución por todo el tablero, así como por el adhesivo empleado para su fabricación.
Los grosores más empleados para la fabricación de embalajes son de 12 y 15 mm y la densidad de estos tableros es de 630Kg/m3 aproximadamente.

La Madera que utilizamos para embalaje cuenta con el sello NIMF-15 que concede el ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.